Evangelismo - Presentación del Evangelio

Oct 30, 2025    Pastor Benjamin Trevino

I.   PRESENTACION EN DETALLE


1.    Caso No. 1. Jesús y la Samaritana.

                                                                 

Jesús comienza con una simple petición a una mujer sola en un lugar donde había un pozo de agua. Si vemos el proceso podemos apreciar como Jesús poco a poco le fue presentando la Palabra, hasta que llego al punto de descubrirse a ella. ¡Yo Soy el Mesías!


Juan 4:4-26 y 39-42 Nueva Traducción Viviente (NTV) 4 En el camino, tenía que pasar por Samaria. 5 Entonces llegó a una aldea samaritana llamada Sicar, cerca del campo que Jacob le dio a su hijo José. 6 Allí estaba el pozo de Jacob; y Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodía. 7 Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: Por favor, dame un poco de agua para beber. 8 Él estaba solo en ese momento porque sus discípulos habían ido a la aldea a comprar algo para comer. 9 La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber? 10 Jesús contestó: Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva. 11 Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde le dijo ella, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva? 12 Además, ¿se cree usted superior a nuestro antepasado Jacob, quien nos dio este pozo? ¿Cómo puede usted ofrecer mejor agua que la que disfrutaron él, sus hijos y sus animales? 13 Jesús contestó: Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, 14 pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.15 Por favor, señor le dijo la mujer, ¡deme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua. 16 Jesús le dijo: Ve y trae a tu esposo. 17 No tengo esposo respondió la mujer. Es cierto dijo Jesús. No tienes esposo 18 porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad! 19 Señor dijo la mujer, seguro que usted es profeta. 20 Así que dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim, donde adoraron nuestros antepasados? 21 Jesús le contestó:Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén. 22 Ustedes, los samaritanos, saben muy poco acerca de aquel a quien adoran, mientras que nosotros, los judíos, conocemos bien a quien adoramos, porque la salvación viene por medio de los judíos. 23 Pero se acerca el tiempo de hecho, ya ha llegado cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. 24 Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. 25 La mujer dijo: Sé que el Mesías está por venir, al que llaman Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas. 26 Entonces Jesús le dijo: ¡Yo Soy el Mesías! 39 Muchos samaritanos de esa aldea creyeron en Jesús, porque la mujer había dicho: ¡Él me dijo todo lo que hice en mi vida!. 40 Cuando salieron a verlo, le rogaron que se quedara en la aldea. Así que Jesús se quedó dos días, 41 tiempo suficiente para que muchos más escucharan su mensaje y creyeran. 42 Luego le dijeron a la mujer: Ahora creemos, no solo por lo que tú nos dijiste, sino porque lo hemos oído en persona. Ahora sabemos que él es realmente el Salvador del mundo.


2.    Caso No. 2. Felipe y los Samaritanos.                                                  

Un simple mesero que huía de la persecución reconoce su obligación como cristiano y anuncia el evangelio a los samaritanos, con señales y prodigios. La gente oye de Jesucristo y ve su poder sobre las tinieblas. El proceso del evangelio va en aumento al punto donde los mismos samaritanos ahora reciben la unción del Espíritu Santo. 


Hechos 8:4-8 y 12-17 Nueva Traducción Viviente (NTV) 4 Así que los creyentes que se esparcieron predicaban la Buena Noticia acerca de Jesús adondequiera que iban. 5 Felipe, por ejemplo, se dirigió a la ciudad de Samaria y allí le contó a la gente acerca del Mesías. 6 Las multitudes escuchaban atentamente a Felipe, porque estaban deseosas de oír el mensaje y ver las señales milagrosas que él hacía. 7 Muchos espíritus malignos fueron expulsados, los cuales gritaban cuando salían de sus víctimas; y muchos que habían sido paralíticos o cojos fueron sanados. 8 Así que hubo mucha alegría en esa ciudad. 12 Pero ahora la gente creyó el mensaje de Felipe sobre la Buena Noticia acerca del reino de Dios y del nombre de Jesucristo. Como resultado, se bautizaron muchos hombres y mujeres. 13 Luego el mismo Simón creyó y fue bautizado. Comenzó a seguir a Felipe a todos los lugares adonde él iba y estaba asombrado por las señales y los grandes milagros que Felipe hacía.14 Cuando los apóstoles de Jerusalén oyeron que la gente de Samaria había aceptado el mensaje de Dios, enviaron a Pedro y a Juan allá. 15 En cuanto ellos llegaron, oraron por los nuevos creyentes para que recibieran el Espíritu Santo. 16 El Espíritu Santo todavía no había venido sobre ninguno de ellos porque solo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 17 Entonces Pedro y Juan impusieron sus manos sobre esos creyentes, y recibieron el Espíritu Santo.


3.  Caso No. 3. Pablo en Atenas.                                                            

Pablo, viendo la idolatría, sufría por ello.  Pablo conocía de los poetas y filósofos de Atenas. Utilizó puentes para tener acceso a los atenienses. Les anuncio el evangelio. Y les hablo del poder de Jesús sobre la muerte.


Hechos 17:16-34 Nueva Traducción Viviente (NTV) 16 Mientras Pablo los esperaba en Atenas, se indignó profundamente al ver la gran cantidad de ídolos que había por toda la ciudad. 17 Iba a la sinagoga para razonar con los judíos y con los gentiles temerosos de Dios y hablaba a diario en la plaza pública con todos los que estuvieran allí. 18 También debatió con algunos filósofos epicúreos y estoicos. Cuando les habló acerca de Jesús y de su resurrección, ellos dijeron: ¿Qué trata de decir este charlatán con esas ideas raras?. Otros decían: Parece que predica de unos dioses extranjeros. 19 Entonces lo llevaron al Concilio Supremo de la ciudad. Ven y háblanos sobre esta nueva enseñanza dijeron. 20 Dices cosas bastante extrañas y queremos saber de qué se trata. 21 (Cabe explicar que todos los atenienses, al igual que los extranjeros que están en Atenas, al parecer pasan todo el tiempo discutiendo las ideas más recientes). 22 Entonces Pablo, de pie ante el Concilio, les dirigió las siguientes palabras: «Hombres de Atenas, veo que ustedes son muy religiosos en todo sentido, 23 porque mientras caminaba observé la gran cantidad de lugares sagrados. Y uno de sus altares tenía la siguiente inscripción: “A un Dios Desconocido”. Este Dios, a quien ustedes rinden culto sin conocer, es de quien yo les hablo. 24 Él es el Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él. Ya que es el Señor del cielo y de la tierra, no vive en templos hechos por hombres, 25 y las manos humanas no pueden servirlo, porque él no tiene ninguna necesidad. Él es quien da vida y aliento a todo y satisface cada necesidad. 26 De un solo hombre creó todas las naciones de toda la tierra. De antemano decidió cuándo se levantarían y cuándo caerían, y determinó los límites de cada una. 27 Su propósito era que las naciones buscaran a Dios y, quizá acercándose a tientas, lo encontraran; aunque él no está lejos de ninguno de nosotros. 28 Pues en él vivimos, nos movemos y existimos. Como dijeron algunos de sus propios poetas: “Nosotros somos su descendencia”. 29 Y, como esto es cierto, no debemos pensar en Dios como un ídolo diseñado por artesanos y hecho de oro, plata o piedra. 30 En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él. 31 Pues él ha fijado un día para juzgar al mundo con justicia por el hombre que él ha designado, y les demostró a todos quién es ese hombre al levantarlo de los muertos. 32 Cuando oyeron a Pablo hablar acerca de la resurrección de los muertos, algunos se rieron con desprecio, pero otros dijeron: Queremos oír más sobre este tema más tarde. 33 Con esto terminó el diálogo de Pablo con ellos, 34 pero algunos se unieron a él y se convirtieron en creyentes. Entre ellos estaban Dionisio un miembro del Concilio, una mujer llamada Dámaris y varios más.


4.   Caso No. 4. El evangelio en cápsula.                                                  


Aquí Pablo anuncia en un solo versículo el evangelio. La venida de Cristo, su victoria sobre la muerte, su sangre nos limpia y libera de la ira venidera. 


1 Tesalonicenses 1:10 Nueva Traducción Viviente (NTV) 10 También comentan cómo ustedes esperan con ansias la venida, desde el cielo, del Hijo de Dios, Jesús, a quien Dios levantó de los muertos. Él es quien nos rescató de los horrores del juicio venidero.


II.  REQUISITOS BASICOS DE LA PRESENTACION. 

El anuncio del Evangelio debe reunir los siguientes puntos básicos:


1.  Jesucristo siendo Dios se hizo hombre.                                                              

Filipenses 2:6 Nueva Traducción Viviente (NTV) 6 Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse.


2.  Manifestó Su poder sobre todas las cosas. (enfermedades, la materia, situaciones climatológicas, demonios, escudriño corazones, venció la misma muerte).              

Mateo 28:18 Nueva Traducción Viviente (NTV) 18 Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.


3.  Murió en la cruz por nosotros.                                                                               

Efesios 2:16 Nueva Traducción Viviente (NTV) 16 Cristo reconcilió a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de su muerte en la cruz, y la hostilidad que había entre nosotros quedó destruida.


4.  Su sangre nos limpia de todo pecado.                                                               

Colosenses 1:13-14 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.


5.  Fue sepultado y resucitó al tercer día en cuerpo.                                                   

Lucas 24:39 Nueva Traducción Viviente (NTV) 39 Miren mis manos. Miren mis pies. Pueden ver que de veras soy yo. Tóquenme y asegúrense de que no soy un fantasma, pues los fantasmas no tienen cuerpo, como ven que yo tengo.


6.  Subió a los cielos y esta sentado a la derecha del Padre.                                    

Hebreos 1:3 Nueva Traducción Viviente (NTV) 3 El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra. Después de habernos limpiado de nuestros pecados, se sentó en el lugar de honor, a la derecha del majestuoso Dios en el cielo.


7.   Nos envió Su Espíritu Santo.                                                                                  

Hechos 1:8 Nueva Traducción Viviente (NTV) 8 pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra.


8. Pronto volverá a recogernos y llevarnos con El.                               

1 Tesalonicenses 4:16-17 Nueva Traducción Viviente (NTV) 16 Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los creyentes que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. 17 Luego, junto con ellos, nosotros, los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre


Conclusión. Oremos.


Números 6:22-26 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 22 Jehová habló a Moisés, diciendo: 23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles: 24 Jehová te bendiga, y te guarde; 25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.