Cuida Lo Que Dios Te Ha Dado

Jan 8, 2026    Pastor Benjamin Trevino

Génesis 2:15 Nueva Traducción Viviente (NTV) 15 El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara;


Génesis 2:15 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.


Génesis 3:1-7 Nueva Traducción Viviente (NTV) 3 La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: ¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto? 2 Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto contestó la mujer. 3 Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”. 4 ¡No morirán! respondió la serpiente a la mujer. 5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal. 6 La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió. 7 En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse.


Génesis 4:1-16 Nueva Traducción Viviente (NTV) 4 Ahora bien, Adán tuvo relaciones sexuales con su esposa, Eva, y ella quedó embarazada. Cuando dio a luz a Caín, dijo: ¡Con la ayuda del Señor, he tenido un varón!. 2 Tiempo después, dio a luz al hermano de Caín y le puso por nombre Abel. Cuando crecieron, Abel se hizo pastor de ovejas, mientras que Caín se dedicó a cultivar la tierra. 3 Al llegar el tiempo de la cosecha, Caín presentó algunos de sus cultivos como ofrenda para el Señor. 4 Abel también presentó una ofrenda: las mejores partes de algunos de los corderos que eran primeras crías de su rebaño. El Señor aceptó a Abel y a su ofrenda, 5 pero no aceptó a Caín ni a su ofrenda. Esto hizo que Caín se enojara mucho, y se veía decaído. 6 ¿Por qué estás tan enojado? preguntó el Señor a Caín. ¿Por qué te ves tan decaído? 7 Serás aceptado si haces lo correcto, pero si te niegas a hacer lo correcto, entonces, ¡ten cuidado! El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte; pero tú debes dominarlo y ser su amo. 8 Cierto día Caín dijo a su hermano: Salgamos al campo. Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató. 9 Luego el Señor le preguntó a Caín: ¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está Abel? No lo sé contestó Caín. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano? 10 Pero el Señor le dijo: ¿Qué has hecho? ¡Escucha! ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra! 11 Ahora eres maldito y serás expulsado de la tierra que se ha tragado la sangre de tu hermano. 12 La tierra ya no te dará buenas cosechas, ¡por mucho que la trabajes! De ahora en adelante, serás un vagabundo sin hogar sobre la tierra. 13 Caín respondió al Señor: ¡Mi castigo es demasiado grande para soportarlo! 14 Me has expulsado de la tierra y de tu presencia; me has hecho un vagabundo sin hogar. ¡Cualquiera que me encuentre me matará!15 El Señor respondió: No, porque yo castigaré siete veces a cualquiera que