Vivir para el Señor es Vivir en el Espíritu Santo
“Vivir para el Señor y no para mí mismo”
Filipenses 1:21 Nueva Traducción Viviente (NTV) 21 Pues, para mí, vivir significa vivir para Cristo y morir es aún mejor.
Gálatas 5:22-23 Nueva Traducción Viviente (NTV) 22 En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, 23 humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!
Romanos 8:18-19 Nueva Traducción Viviente (NTV) 18 Sin embargo, lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él nos revelará más adelante. 19 Pues toda la creación espera con anhelo el día futuro en que Dios revelará quiénes son verdaderamente sus hijos.
Gentileza (Benignidad)
La siguiente palabra es benignidad (crestótes 5544) y significa tener bondad, como la bondad de Dios para los hombres. La palabra no tiene el significado de ser débil o tener falta de convicciones sino de ser de genio apacible. Es una persona que muestra benevolencia a otros. El apóstol Pablo pinta un cuadro de benignidad que él tuvo por los tesalonicenses cuando los visitó: Más bien, entre vosotros fuimos tiernos, como la nodriza que cría y cuida a sus propios hijos.
1 Tesalonicenses 2:7 Nueva Traducción Viviente (NTV) 7 Como apóstoles de Cristo, sin duda teníamos el derecho de hacerles ciertas exigencias; sin embargo, fuimos como niños entre ustedes. O bien, fuimos como una madre que alimenta y cuida a sus propios hijos.
Bondad.
La siguiente palabra que tiene que ver con la relación con el prójimo es bondad (agathosúne 19). Esta palabra tiene dos significados. Uno es ser justo en alma y segundo, una acción que impulsa a hacer el bien a los otros sin que se lo merezcan. Es mejor traducir la palabra bondad como hacer el bien. Pablo les exhorta más adelante en la epístola a hacer bondades o el bien: Por lo tanto, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.
Gálatas 6:10 Nueva Traducción Viviente (NTV) 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.
Fidelidad (Fe)
Las tres últimas virtudes tienen que ver con el hombre cristiano en relación consigo mismo. La primera virtud es fe (pístis 4102).
Esta palabra puede tener el significado de fe o confianza en Dios pero es mejor traducida como fiel en el sentido de que la persona es de confianza por su fidelidad. El significado de fe en el sentido de creer (no necesariamente en la salvación, pero como un don de fe) es mencionada en los dones espirituales (1 Cor. 12:9; Rom. 12:3,
6). La palabra fe en el contexto es parte del fruto del Espíritu Santo y es la clase de fidelidad en las cosas de Dios que demostró Jesús en su ministerio.
La definición de fiel, se dice de la persona que es firme y constante en sus afectos, obligaciones o ideas, y cumple con los compromisos contraídos con alguien o con algo.
Filipenses 2:7-9 Nueva Traducción Viviente (NTV) 7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, 8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales. 9 Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor y le dio el nombre que está por encima de todos los demás nombres
También se puede ilustrar esta virtud en la parábola de nuestro Señor Jesús acerca del siervo fiel
Lucas 16:10-12 Nueva Traducción Viviente (NTV) 10 Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes; pero si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes. 11 Entonces, si no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo?; 12 y si no son fieles con las cosas de otras personas, ¿por qué se les debería confiar lo que es de ustedes?
Humildad (Mansedumbre)
La segunda palabra es mansedumbre (praútes 4240) que se encuentra en el v. 23. Esta palabra se usaba cuando un animal salvaje era domado. Pensemos en el caballo salvaje que tiene su propia voluntad cuando es salvaje, pero cuando es domado entonces hace la voluntad de su jinete. Moralmente, el cristiano es domado por el Espíritu Santo y es manso en que es controlado por Dios y no hace lo que la carne quiere sino la voluntad de Cristo. Es un cristiano que es sumiso a la palabra de Dios.
Humildad, es la ausencia completa de orgullo y presunción. Sumisión voluntaria por conciencia de la propia insuficiencia o por calculo. Es fuerza bajo control.
Santiago 1:21 Nueva Traducción Viviente (NTV) 21 Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma.
Un ejemplo clásico de una persona mansa fue Moisés que no intervino en los problemas de Israel con enojo sino con el control total de Dios.
Números 12:3 Nueva Traducción Viviente (NTV) 3 (Ahora bien, Moisés era muy humilde, más que cualquier otra persona en la tierra).
El manso tiene un temperamento espiritual y acepta la voluntad de Dios en su vida.
Control Propio (Dominio Propio o Templanza)
La siguiente palabra es dominio propio (egkráteia 1466). Es el control personal hacia los deseos carnales. Este dominio propio no viene sin el poder de Dios. Esta palabra se menciona dos veces más en el NT
Hechos 24:25 Nueva Traducción Viviente (NTV) 25 Al razonar Pablo con ellos acerca de la justicia, el control propio y el día de juicio que vendrá, Félix se llenó de miedo. Vete por ahora le dijo. Cuando sea más conveniente, volveré a llamarte.
2 Pedro 1:5-7 Nueva Traducción Viviente (NTV) 5 En vista de todo esto, esfuércense al máximo por responder a las promesas de Dios complementando su fe con una abundante provisión de excelencia moral; la excelencia moral, con conocimiento; 6 el conocimiento, con control propio; el control propio, con perseverancia; la perseverancia, con sumisión a Dios; 7 la sumisión a Dios, con afecto fraternal, y el afecto fraternal, con amor por todos.
El cristiano que manifiesta el fruto del Espíritu no está bajo una ley. La ley no tiene nada que ver con estas virtudes que son buenas. La naturaleza de la ley es mostrar el aspecto pecador del hombre. El fruto del Espíritu no cae en el aspecto pecaminoso del hombre y por esto no tiene nada que ver con la ley. Estas virtudes no pueden ser reguladas por la ley. El Apóstol lo expresa más claramente cuando dice: La ley no ha sido puesta para el justo, sino para los rebeldes.
1 Timoteo 1:9 Nueva Traducción Viviente (NTV) 9 Pues la ley no fue diseñada para la gente que hace lo correcto. Es para los transgresores y rebeldes, para los desobedientes a Dios y los pecadores, para quienes no consideran nada sagrado y que profanan lo que es santo, para quienes matan a su padre o a su madre, o cometen otros homicidios.
Conclusión. "Vivir para el Señor es Vivir en el Espiritu Santo.
Números 6:22-26 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 22 Jehová habló a Moisés, diciendo: 23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles: 24 Jehová te bendiga, y te guarde; 25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
